Testimonios
Tomado del libro Fanny Mikey Cincuenta años de vida artística (1996)
Bueno. Sí. Para fortuna de todos estás loca Fanny Por eso profesaste en el teatro como Don Quijote en la caballería andante, que era, más que una profesión, el empeño de la vida.
Antonio Montaña
... Se aprende a amar a Fanny Mikey, de quien siempre hemos seguido la curva de su pierna y de su carrera. De Fanny todo lo recuerdo, desde que llegó a Cali a ser la primera dama del TEC.
De ella recibí esas clases de expresión corporal mediante las cuales me conserv erguido sobre las tablas de la Madre Tierra. Recuerdo verla desenvolverse con todo el entusiasmo y la convicción de una locomotora para organizar y dar vida a sus Festivales de Arte, como ahora a sus Festivales Iberoamericanos de Teatro.
A ese teatro que se asiste para aprender a amar, sobre todo al teatro. Y a quienes tienen el don de mantenerlo vivo con la energía planetaria de su entrega obsesiva.
Jota Mario Arbeláez
El nombre del teatro Nacional lleva diez años y permanecerá siempre unido íntimamente al de Fanny Mikey, su gestora. Varios años pertenecí a su Junta Directiva y en cada reunión fui testigo del empuje que ella da como de las ideas locas que aporta como irresponsable,pero al fin y al cabo, ideas que salen adelante con su carga de cultura y vitalidad.
El Teatro Nacional no es la sala solamente; significa diez años de tesonera actividad, de presentar obras nuevas, entretenidas, ligeras, cultas. Significa también el Festival de Teatro, el mejor de América. Significa el Teatro La Castellana, significa, en fin, la actividad creadora de quien se merece todo y a quien la cultura de nuestro país le debe el más caluroso aplauso y un agradecimiento infinito.
Rita de Agudelo
Quién le teme a Virginia Woolf?, Esperando a Godot y Cartas de Amor tres oportunidades tan distintas como valiosas (cada una en su estilo) que me han permitido pisar las tablas de este esc enario. No sé..., hubiera querido pisarlas más veces aún pero pisarlas con un teatro que, a imagen y semejanza del que acabo de mencionar, significara algo más que la simple exhibición de algo trivial. Pisarlas bien o no pisarlas.
Kepa Amuchastegui
Hablar de Fanny Mikey es lo más fácil del mundo, es una adicción, es degustar un delicioso café, disfrutar del trago favorito o del bolero más hermoso. Es un poema de amor, un canto a la vida, a la verraquera de vivir y asumir todo con optimismo y decisión.
He disfrutado muchos años a su lado, combatiendo numerosas batallas, reído, llorado y amado mucho. Todo mucho, porque en Fanny todo es así Grande, generoso, monumental.
Manuel José Alvarez
El Teatro Nacional ha logrado la hazaña de crear, por fin, un público teatral en Colombia, convirtiendo de paso al teatro colombiano de ser una afición romántica a ser una profesión respetable.
David Antón
No creo equivocarme cuando digo que mis últimos diez años han sido los más fructíferos y los de mayor realización personal en toda mi vida, que ya comienza a ser larga. He podido conocer muchos de los más grandes espectáculos teatrales del mundo. He disfrutado de la magia del teatro hecho por magos. He dado en estos diez años lo mejor de mis condiciones como actor; y he tratado de ser lo más permeable y perceptivo para recoger las enseñanzas de todos los directores, actores, técnicos con los que he trabajado durante este tiempo.
Pero sobre todo he aprendido durante estos últimos diez años una lección... la más grande lección de mi vida. He aprendido (parece coincidencia pero es simbiosis) lo mismo que el Teatro Nacional ha aprendido y a la vez enseñado como el mejor, ¡He aprendido a luchar! Y como alguna vez alguien gritó emocionado desde el público al finalizar una representación de ¿Quién le teme a Virginia Woolf?....
"Teatro Nacional, gracias por existir!".
Luis Eduardo Arango
Muy apreciada Fanny:
El Teatro Nacional es un testimonio de los grandes logros que se pueden alcanzar cuando se unen la imaginación, la devoción al arte y la voluntad de triunfo. Su noble y generosa persistencia ha puesto en marcha e impulsado una extraordinaria empresa cultural para los colombianos.
Virgilio Barco
Caminar bajo las luces, sobre las tablas del escenario, viviendo la oportunidad de hacerse actriz entre los brazos de Fanny en el Teatro Nacional.
Alejandra Borrero
Diez años cumple hoy el Teatro Nacional. Antes ya habían cumplido el TPB, el TEC de Cali y los exitosos Festivales de Arte en Cali, impulsados por el tesón y la seguridad de una persona excepcional. Alguien cuya capacidad de entrega y servicio va más allá de los límites físicos. Alguien a quien Ie debemos mucho.
Gracias Fanny querida por dedicar tu vida y tu talento a enriquecer nuestra cultura Por lograr cada día mantener vivo el interés en Colombia por el teatro y por haberme brindado tu amistad y la oportunidad de compartir contigo ese escenario en el que se plasma noche a noche no un trabajo, sino nuestra razón de existir. Con un beso.
Carlos Barbosa
Diez años del Teatro Nacional. Ievantar una sala de teatro y hacerla funcionar es una hazaña que Fanny ha repetido.
Ahora se cumplen, el 5 de diciembre de 1991, diez años de funcionamiento del Teatro Nacional. Saludo, pues, ese acontecimiento. Los tiempos cambian, las maneras de ver el teatro son diferentes y hasta contradictorias, pero la sala está allí y por ella an pasado, pasan y pasarán muchas formas y maneras de vivir el arte dramático.
Enrique Buenaventura
"El que persevera alcanza."
Y yo creo que tú has conseguido lo que ninguna otra persona hubiera podido alcanzar gracias a esa personalidad tuya de darte con todo corazón y toda vida.
Te deseamos que sigas cosechando los triunfos que bien merecces por tu esfuerzo. Un abrazo,
Isaac y Frieda Bursztyn
La inauguración del Teatro Nacional en 1981 marcó, definitivamente, toda una nueva etapa del desarrollo de este oficio en Colombia. Se trataba de un esfuerzo gigantesco por ofrecer un espacio que atrajera a sectores del público, esquivos hasta la fecha, en un momento en que podían comenzar a vislumbrarse los atisbos de la profunda crisis de identidad -hecha patente a mediados de los ochenta- en que se ve sumído hoy el conjunto del teatro en este pais. Porque nunca antes se había encontrado un terreno tan abonado para desprestigiar conceptos que, como los de grupo estable, formación del actor, metodología del trabajo, modos colectivos de producción, y aún la función polémica y crítica de este arte, son los que han conformado el teatro desde Esquilo hasta García Lorca... y en medio de esta convulsiva transición es que surge el Teatro Nacional, y claro, obra como su catalizador.
Experimento un doble sentimiento respecto del Teatro Nacional. De un lado, profeso una admiración sin reservas por Fanny Mikey, con quien he trabajado varias veces: primero que todo por la calidez de su amistad, por sus atributos como actriz, su intuición despiadada, sus talentos promocionales y su tenacidad y empeño para sacar adelante lo que se propone. Varias de las primeras obras de su teatro, además, tenían el sello inconfundible de lo que se hace con ganas de decir las cosas, con entrega, fe y paciencia. ¿Y de muchos de los espectáculos extranjeros presentados en sus dos salas? Méritos que se aumentan proporcionalmente a la indiferencia de un Estado que parece haber renunciado desde siempre a asumir una política cultural.
Pero, de otra parte, semejante esfuerzo por presentar buen teatro contrasta chirriante y desapaciblemente con la abrumadora mayoría del repertorio propio del Teatro Nacional.
Es que está concebido con el criterio de que la asistencia masiva de un público cuyas preferencias han sido dictadas por los medios masivos de comunicación, constituye la coartada para un teatro facilista, superficial, de gusto más que dudoso, en el que las opciones artísticas son trastocadas por la imitación y la parafernalia externa, y el arte del actor por un vedettismo más bien patético.
¿Y si el Teatro Nacional no participa en los Festivales Iberoamericanos con uno de sus "musicales" es porque consideran que éstos no califican para un certamen de esta envergadura?
Sea como fuere, Fanny Mikey es una mujer del oficio, de hoy y siempre, y cualesquiera que sean sus elecciones, ellas reflejan, finalmente las contradicciones de la sociedad. Así, en medio de una siempre fructífera y enriquecedora controversia, pero con un profundo respeto y cariño, al Teatro Nacional y a Fanny. !Un feliz cumpleaños!
Ricardo Camacho
Sólo una mujer con la sensibilidad, el amor por la vida, y el tesón de considerar que nada es imposible puede haber vencido todas las adversidades (incluyendo bombas) para poder recibir hoy el máximo reconocimiento a una labor tan bella como la de cumplirla primera década formando talentos, creando ilusiones y momentos inolvidables, en nuestra casa, la casa de todos los colombianos, el Teatro Nacional. Dos palabras Fanny, que Dios te bendiga y gracias.
Pilar Castaño
Hoy, no tengo sino palabras de reconocimiento para esa gran mujer que es Fanny Mikey, quien llegó a Cali hace muchos años con todo el bagaje cultural de su tierra. Como único equipaje traía su sueño: hacer teatro para los colombianos.
Gracias a eso, hemos tenido un lugar sobresaliente en el mundo porque desde hace diez años la obra de esta colombiana se llama el Teatro Nacional, y nos ha transportado a todos en miles de ocasiones a soñar con ella, y todo esto es hoy una gran realidad. Felicitaciones.
Gloria Valencia de Castaño
Despues de trajinar más de cinco lustros por escenarios de Colombia y el mundo, después de arrancar lágrimas, carcajadas y aplausos de miles de espectadores ansiosos, encontré mi segundo hogar, mi segunda casa, en el Teatro Nacional desde el feliz momento en que fui entregada a mi hermana, mi amiga, mi compañera y directora Fanny Mikey.
Que Dios te guarde por siempre y cobije tu maravillosa labor. Responderé a tu llamado cada vez que me necesites.
Margalida Castro
La labor de Fanny Mikey al frente del Teatro Nacional es una referencia fundamental para entender y apreciar el desarrollo del teatro colombiano y el del teatro latinoamericano. El Teatro Nacional no es el principio ni la culminación de la fe teatral de Fanny. Ella ha tenido anteriormente una inmensa trayectoria que conoció de tropiezos y hallazgos, de soledades y triunfos.
De ahora en adelante vendrán nuevos desafíos que ella sorteará con la misma alegría de siempre. Su amor por la vida se traduce en comunicarse con el país que eligló como casa y la gente que lo habita, y la acepta hoy como parte irrenunciable de su destino artístico. Diez años del Teatro Nacional constituyen motivo de orgullo y esperanza para todos los que creemos con fervor en el futuro de la escena latinoamericana.
María Teresa del Castillo
Fanny tiene muchos méritos, incansable, trabajadora, sincera, sin rodeos, posee el don necesario para ejercer en las tablas con gusto y acierto su profesión de actriz, constante e irreductible, positiva, alegre y siempre jovial. Pero el mérito que se me antoja extraordinariamente asombroso es su poder de convocatoria; desde los más poderosos -incluídos presidentes- hasta los más humildes -todos sin excepción- la han aplaudido, la han apoyado y se han congregado a su alrededor, en su pequeño y primer teatro de la 71, en su papel en Quién le teme a Virginia Woolf? o en su Yo amo a Shirley en la amplia sala de La Castellana, en los cinco (9) festivales con los que Colombia ha mostrado al mundo otra cara y se ha conectado con otras culturas, en una Plaza de Bolívar llena de colombianos ordenados y pacíficos con diablos buenos y espíritus mágicos.
Con la obsesiva misión de entregar ilustración, risa, alegría y entretención, para el teatro colombiano, la SEÑORA MIKEY siempre será MAMA COLOMBIA.
William Cruz Suarez
Fanny Mikey
Bodas de oro con la vida. Si hubiera sido una mujer común y corriente se llamaría Fanny Mikeaj-Orlansky y se habría quedado a vivir su destino en la tierra de Eva Perón, Berta Singerman y Victoria Ocampo. Pero a los quince años se enamoró del Teatro y se fue de su casa porque su familia jamás aceptaría una "actriz" entre sus hijas y mucho menos que su primer romance hubiera sido con un prusiano. Fue así como sus hermanas Martha (una psicóloga que vive en Australia) y Lucy (pintora y fonoaudióloga que vive en Argentina) la siguieron en un acto de liberación femenina fermentado dentro de la más estricta ortodoxia judía.
Pero su vida ha sido una serie de salidas por la puerta grande. Siempre esclava del amor llegó a Cali con su marido Pedro Martínez, actor y director de talento a participar en un festival y naturalmente se enamoró de Colombia. Lo demás es historia conocida.
Como nunca separó su vida privada de su imagen de esposa, madre, actriz y empresaria, la línea que separa la realidad de la fantasía es muy difusa. De los personajes que ha interpretado en escena ha tomado los rasgos de su personalidad: La Loca de Chaillot, Bernarda Alba, Shirley o Mama Colombia, El Payaso, Juana de Arco o Fanny, lo mismo da.
Tempus Fugit. Ahora celebra 50 años de vida profesional, y si mira para atrás, tendrá que escribir su historia porque ni ella misma reconocería aquella mujer formidable de cuerpo hermoso y voz de trueno que se volvió colombiana, que en la segunda mitad del siglo XX enamorada del teatro, fue importante protagonista de la cultura y fundó el Festival Mundial de Teatro en este país. Me pido escribir un capítulo de su biografia.
Hernán Díaz
En el escenario del Teatro Nacional inicié en forma mi carrera profesional -aunque antes había actuado ininterrumpidamente por doce años- y, desde entonces, mi vida teatral ha estado siempre ligada a él; representé a un hombre que desciende a los infiernos; padecí las atrocidades del campo de exterminio de Dachau en la más bella historia de amor que yo conozca; fui presa del delirio del crimen perfecto en el personajede un dramaturgo neoyorquino y escribí contigo las conmovedoras cartas de un amor que nunca fue. En todas las obras, de una u otra manera, cada noche morí.
Me alegro. Porque pude disfrutar del privilegio de la resurrección y, recordando a Emily:
"Morir -sin morir y vivir-
sin la vida es el más arduo
milagro propuesto por la fe."
Diez años no es ni la mitad de nada. Para mí, un hombre de teatro, para nuestro público, lo ha sido todo. Gracias, Fanny. Feliz aniversario artístico, técnico y administrativo y muchos más. Amén.
Humberto Dorado Miranda
Cumple diez años el Teatro Nacional, una iniciativa que ha buscado traer los goces del teatro vivo a los ciudadanos Se le ha tachado de entidad con gustos demasiado comerciales, pero la verdad es que el Teatro Nacional ha contribuido a formar un público masivo, y ese público es uno de los trípodes sobre el que se apoya el movimiento teatral, complementando a los creadores y a los intérpretes. La lista de espectáculos que ha presentado el Teatro Nacional es impresionante, y lo que ha contribuído a la existencia de buen teatro entre nosotros, no tiene nombre.
Manuel Drezner
...AI llegar, como sin duda ha llegado, la hora de los testimonios y reconocimientos, al término de los dos primeros lustros de la historia iluminada e iluminante del teatro, considero mi deber sumar mi voz de espectador y, en cierta forma, de testigo presencial, para "dar fe", como decimos los notarios, de la enorme y maravillosa obra realizada por Fanny y sus compañeros de aventura, de creación, de fundación, de lucha sin cuartel y de trabajo sin pausas ni fatigas, por obsequiarle a nuestra querida pero remota, cerrada y brumosa Santafe de Bogotá el oasis de paz, diálogo y comprensión y esta fuente de agua fresca y este jardín de humanidad, donde se cultivan y florecen las más diversas expresiones humanas que ciertamente ha sido nuestro todavía joven pero ya amado TEATRO NACIONAL.
Gracias al cual somos hoy quizás menos herméticos, menos rígidos, menos formales y más abiertos y, si se quiere, más "cosmopolitas" y, en una palabra -y la palabra más significativa para los hombres- a la comprensión, y hubiéramos logrado avanzar, a tientas y entre los asombros, las lágrimas y las risas del teatro de la comedia y la tragedia humanas, en el supremo aprendizaje de la vida y la convivencia de los hombres.
Que no en vano tenemos que vivir, como lo recordara alguna vez Teilhard de Chardin, acorralados entre los tres infinitos de lo infinitamente grande, lo infinitamente complejo. Frente a los cuales y con los cuales tenemos que entender y afirmar nuestras propias grandezas, pequeñeces y complejidades. Para lo cual tienen las artes tanto que enseñarnos en el interminable aprendizaje del reconocimiento y del respeto de la complejidad creciente de la condición y los asuntos humanos, como las ciencias y las tecnologías han podido hacerlo con sus telescopios y sus microscopios en los campos propios de lo grande y lo pequeño...
Rodrigo Escobar Navia
No sin temor pero siempre con sorpresa hemos escuchado las quijotescas ideas de esa mujer llamada Fanny Mikey Porque con ella hemos aprendido a darle vuelo a nuestras ilusiones y a estimar la fomación cultural en lo que vale... Gracias Fanny!!
Mabel García de Angel
Vi nacer el Teatro Nacional, soy testigo de las risas y lágrimas de Fanny, pero cuando vi El Rehén, supe que era el comienzo de una gran obra de la que todo Colombia iba a ser testigo. Gracias Fanny por darnos la oportunidad de que nuestra gente crea en nosotros.
Leonor González Mina
Después de haber dedicado tanto tiempo de mi carrera al cine y a la televisión, encontré a mi querida Fanny Mikey quien me hizo descubrir el fantástico mundo del teatro. Mundo que ella ha enriquecido a través de su labor en el Teatro Nacional.
El Teatro Nacional no sólo ha conquistado al público colombiano sino que también nos ha brindado la oportunidad de ser unos verdaderos profesionales y a entender cada vez más el compromiso de engrandecernos.
Gracias mi querida Fanny por tu ejemplo como amiga, como mujer y como profesional durante mis años de carrera. Por ti aprendí a sentir y vibrar con el Teatro Nacional. Sabes que estoy contigo.
Amparo Grisales
Cuando digo Fanny... pienso en juventud del cuerpo y del espíritu; pienso en una mujer que ha marcado y sigue marcando la actividad creadora colombiana y latinoamericana con su talento, su energía, su vitalidad, su capacidad para comprender la dimensión popular del arte.
Pienso en que alguien que nunca separa el pensamiento de la acción y actúa siempre con su corazón. Pienso en alguien profundamente generoso, pienso en alguien a quien quiero.
Michelle Goldstein
Cumplir diez años en cualquier actividad tiene mucho mérito, pero si se trata de algo tan necesario y tan descuidado en nuestro país, el merito es mucho mayor. Por eso las dos palabras lo dicen todo: Teatro Nacional.
Fernando González Pacheco
"AMIGA ES LA HERMANA QUE UNO ELIGE", con esta frase, Fanny y yo renovamos a menudo nuestra alianza.
"NUNCA PERDER LAS GANAS DE VIVIR", es la mejor lección que de ella he recibido.
"PASION Y RAZON", por todo y en todo lo que hace, es lo que más le admiro.
He mezclado todo en grandes porciones y la he disfrutado en cada momento durante 25 años.
Marlene Henríquez Lux
Diez años levantando el telón, día tras día, no es poca cosa. Hacerlo en la casa que imaginaste con el esfuerzo de interminables batallas, pulso a pulso, frente a frente con la incomprensión a veces, con la maravillosa solidaridad que aparece cuando menos esperamos, es la recompensa grande que mide el tamaño de tu esfuerzo.
Recibe el abrazo emocionado de los que trabajamos en Rajatabla, en el Festival lnternacional de Caracas, de todo el teatro venezolano que te respeta, te admira, y el mío personal que quiero traduzcas en admiración por ti, por los que te acompañan y por ese maravilloso país que hiciste tuyo en la esperanza del teatro.
Carlos Giménez
Creo, definitivamente que existen algunos seres, pocos, muy pocos, tocados por los dioses, por la naturaleza, signados por designios divinos,empujados por las circunstancias de sus vidas, pero en últimas, puestos por su propia voluntad y determinación en tareas humanas y sociales que rebasan nuestros cálculos y proporciones, que dejan en su momento y para épocas futuras obras y actos que transforman la historia de los pueblos. De ellos se habla, se escribe, se erigen monumentos... se les reconoce en una palabra, después de que su paso por la tierra ha concluído.
¡Pero qué bueno poder reflexionar sobre lo que es la huella artística de Fanny Mikey!
¡Qué bueno poder decirle y que ella sepa en vida, lo que significa su prodigiosa lucha en aras de que el arte escénico tenga cabida en nuestra azaroza vida de colombianos!
¡Qué suerte conocerla y aprender de ella esa resolución, ese coraje, esa terquedad para iniciar, desarrollar y concluir actos plenos de optimismo y fe en las gentes, para llevar a cabo empresas, que dadas nuestras condiciones e historia, en un comienzo parecen solo quimeras pero que todos podemos gozar, disfrutar y aplaudir como realidades palpables!
Esta Loca Alada, esta fuerza telúrica que es Fanny, con su presencia y ejemplo, con su tenacidad, ha abierto nuevos caminos para los trabajadores de la escena, y a partir de su labor: técnicos, directores, actores, vestuaristas, músicos, escenógrafos, fotógrafos, publicistas... etc., hasta los acomodadores y porteros, hemos tenido la oportunidad de ejercer y encontrar en nuestra profesión la dignidad y la alegría de crear para un público ávido al que ella ha sabido, y nos ha enseñado, a mimar, querer, consentir y alimentar.
Más allá de las ciudades y pueblos que ha recorrido dentro de nuestras fronteras patrias haciendo volar sueños, esperanzas y risas, llevó su impulso y entusiasmo a la creación del festival Iberoamericano de Teatro, situando a Colombia ante los propios colombianos y para el resto del mundo en el espacio privilegiado de "escenario por excelencia" donde los cinco continentes se expresan, confrontan su quehacer, enseñan y aprenden, en un encuentro sin precedentes: público y gentes de la escena mexclados en un carnaval creativo que no, puede menos que revitalizar nuestro espíritu y permitirnos sentir y ser parte, a pesar de los pesares, de un mundo civilizado en busca de la paz. La he visto soñadora, desgarrada de dolores físicos y espirituales, enfurecida, ingenua, lúcida, confundida, locuaz, silenciosa, exigente, quizás triste, pero siempre generosa de alma, dejando lo mejor de sí en la escena, para la escena; creyendo en tiempos mejores para el arte drámatico en mi país; fiel por siempre a los amigos vivos y muertos, y a la idea de que el arte nos ayuda a ser mejores: más bondadosos, más bellos, más justos, es decir, más humanos!
GRACIAS MIKEY!
Vicky Hernández
Al pedirme que cuente de mis experiencias al lado de Fanny, me vienen al corazón muchas cosas, y no me alcanzaría el papel para contarlas.
Evoco muchas y bellas vivencias, como recorrer nuestro país de cabo a rabo "con dos reflectores", alimentando lugares y gentes que no sabían qué era el teatro... Fanny' yo también lo conocí por tí, y me enseñaste a quererlo; y por eso trabajo por y para el teatro. Gracias Fanny!
Hernando Jaramillo "Chacho"
Hay artístas que son buenos
hay otros que son muy buenos
hay algunos que son excelentes
y hay artístas imprescindibles.
!!!Fanny es de los artístas imprescindibles para la cultura teatral latinoamericana!!! Además, es mi hermana, de mi alma a tu alma.
Cipe Lincovsky
La vida artística de Fanny Mikey esta intimamente ligada al desarrollo de las artes escénicas en Colombia y particularmente en la ciudad de Bogotá, donde ha desplegado una actividad digna del mayor encomio. Registramos, pues, con regocijo la celebración de los 50 años de vida artística de Fanny y hacemos votos porque su tesonera labor en bien de la cultura se prolongue por muchos años más.
Desde su fundación hace ya diez anos, el TEATRO NACIONAL ha significado una importante alternativa para el público nuevo y ha sido el gran propulsor de la profesionalización del teatro en nuestro.
Consuelo Luzardo
..."Fanny", respondí tímidamente, "ya se que siempre he sido un poco tontarrona, tengo fama y no me ofendería que me dijeras algo más que eso, pero no entiendo, ¿un teatro aquí en dónde y para que se suba a cuál escenario quién?! Yo no veo sino cucarachas y ratones.~' "Aquí estará el TEATRO NACIONAL" gritó Fanny, y acto seguido me dijo "ven, te invito a almorzar". Salí verdaderamente sorprendida y angustiada; sin embargo recuerdo que giré un cheque de 2.000 pesos obviamente como si le regalase el conejito de la buena suerte pues sabía que no era nada. Ella, con sus ojos gatunos llenos de lágrimas, me abrazó y yo, feliz, pensé que quería apoyar esta locura que luego se convirtió en una impresionante realidad porque el Teatro Nacional es además de sillas, escaleras, escenario, un lugar mágico en el cual no solamente aprendí a madurar en mi actuación gracias a la fe de Fanny y sus excelentes directores, sino a convertirme en una mujer, pues allí tuve la maravillosa oportunidad de aprender entre tanta fantasía la importancia de vivir la realidad de la vida. Gracias al Teatro Nacional, gracias a Fanny por ser una amiga incondicional y gracias por permitirme ser tontarrona más veces y muy mujer otras. Pero sobre todo gracias por enseñarme que cuando uno se propone algo y lo lucha, ese sueño se convierte en realidad.
María Angélica Mallarino
El mayor premio para una acción importante es el haberla hecho. Sigue adelante, Fanny.
Postdata: Los que no ayudan que no estorben.
Víctor Mallarino
De la labor de los impulsores del teatro de búsqueda y de los logros de las fundaciones como el Teatro Nacional, guiada por el instinto teatral de Fanny Mikey e impulsada por su incontenible voluntad de acción creadora, podernos esperar el surgimiento de los dramaturgos profesionales colombianos.
Gonzalo Mallarino Botero
Si Napoleón ha sido como el primer "Self - Maid Man" de la Historia Moderna y así mismo Beethoven -en la Historia de la Música, Fanny Mikey- Por qué no?- es la "Self- Maid Womant, del desarrollo teatral colombiano. el campo biomagnético de todos esos personajes ha sido y es tan fuerte que define el ambiente vital para sus contemporáneos. ¡No hay nada que hacer!
Cordial saludo,
Dimitri Manolov
El Teatro Nacional es, en su forma humana, Fanny Mikey y un grupo de entusiastas que han puesto a Bogotá en el mapa de las capitales del arte escenico.
En lo conceptual, el Teatro Nacional es el escenario para el talento de escritores, directores, actores, escenógrafos, músicos y todo ese mundo maravilloso que también cuenta con Fanny como actriz y directora de un Festival de Teatro de nombre internacional. Por eso, Fanny Mikey es para mí, la primera dama del teatro en Colombia.
David Manzur
Quiera la vida, que ha sido tan generosa con todos nosotros, que Fanny Mikey siga haciendo por Colombia todo lo que quiera, porque todo en ella es grande. Y aquí estamos nosotros para secundarla y el Teatro Nacional para confirmarlo.
Alfredo Matiz Espinosa
Los diez años del Teatro Nacional deben llenar de satisfacción a todas las personas, compañías, fundaciones, etc., que en el sector privado y público y con Fanny Mikey a la cabeza, han hecho posible el milagro de contar con unas instalaciones y muchas obras que ano tras ano merecen los aplausos del público. Un público que ha respondido con creces al talento y visión que ha tenido Fanny para conocer la gran afición cultural de los colombianos. El futuro es tan promisorio que podemos estar seguros de que al llegar a los veinte años, habrá mucho más que contar.
María Cristina de Mejía
"Siempre, desde que la conocí hace más de 10 anos, he sentido una gran admiración por Fanny MiKey. En ese entonces yo estaba dedicada por completo al mundo de la cultura y, recuerdo, Fanny era una mujer llena de ideas y de ganas de hacer cosas por el teatro. Entre otras, era una convencida de que la actividad artística no podía seguir desdeñando el aspecto económico, que las obras de teatro en particular debían ser "compradas" por un público agradecido por su calidad o patrocinadas por empresas o instituciones que debían ser sensibilizadas sobre la importancia de ese tipo de expresiones.
Esas convicciones le valleron algunos cuestionamientos del gremio artístico, pero no sólo los enfrentó con una valentía ejemplar sino que persistió hasta que la historia se encargó de darle a ella la razón y a todos una lección: Fanny Mikey demostró que se podía vender un producto artístico, sin por ello sacrificar la calidad.
Ella significó la ruptura, fue la pionera. El Festival Iberoamericano de Teatro es sin duda algún resultado de esa tenacidad y de una privilegiada intuición del futuro".
María Emma Mejía
Hablar de Fanny Mikey entre nosotros significa referirse al talento, al amor, al trabajo y a la perseverancia. Fanny ha desafiado a los pesimistas que piensan que en Colombia la cultura es una tarea ingrata e imposible. Ella ha sentido en carne propia la enorme acogida que han tenido sus grandes empresas culturales entre el público que responde cuando se le ofrece calidad.
El Teatro Nacional y el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, dos de las creaciones más notorias de Fanny Mikey, le han brindado a Colombia y a su capital un importante espacio para las artes escénicas que ha permitido la confrontación directa del público con lo mejor del teatro nacional e internacional. Asimismo, a sus múltiples personajes femeninos, Fanny les ha transmitido toda su sensibilidad como actriz, frente a un público que la quiere y admira.
Hoy al celebrar cincuenta años de vida artística de Fanny Mikey sólo puedo desear que sean muchos más, por el bien de los amantes del teatro y por el bien de la cultura de nuestro país.
Juan Luis Mejía
Fanny Mikey es sinónimo de entrega como actriz a su público durante medio siglo, como ser humano a sus ideales por los cuales Colombia se ha beneficiado sin medida, con sueños y realidades.Fanny es y será siempre una esperanza, será siempre un acto de fe en Colombia.
Fanny es Colombia mejor! Es el aplauso, el libreto, la coreografía y la escenografía con nombre de mujer.
Su excelentísimo desempeño en las tablas, su vida artística mezclada con su dinámica de autogestión cultural hace de ello el más digno ejemplo para actores y actrices. Su escenario natural es desde siempre el mundo.
Gracias Fanny por ser tú, por tu amplia sonrisa, por tu sensibilidad, por esa contagiosa alegría de vivir.
Cada día es tu mejor actuación!
Gonzalo Meza Obando
Para agradecerle a Fanny toda su obra en pro del teatro, haría falta escribir toda una enciclopedia.
Mario Morgan
Hacer teatro es una cosa; yo hago teatro. Ella también hace teatro, como yo, pero además hace teatros. Esa es la pequeña diferencia: unas.Hace diez años hizo el primero, el Nacional de la calle 71, hace dos inauguró el segundo, el Nacional La Castellana; los quiso llamar Nacionales, quizá por ese amor de patria que ella siente por esa tierra, más que muchos nacidos en ella.Algún día esos teatros heredarán su nombre, por derecho propio; ella es mi amiga, mi compañera FANNY MIKEY.
Carlos Muñoz
!Fanny ha hecho milagros!
Edgar Negret
Al celebrarse los primeros diez años de actividades del Teatro Nacional, la cultura colombiana se siente muy orgullosa de haber podido realizar una iniciativa que la proyecta en el ámbito internacional. Hemos comprobado no sólo el amplio fervor público hacia una disciplina intelectual que se enriquece cada día más en todo su contenido y expresiones, sino el altísimo nivel profesional de quienes constituyen uno de los contingentes más activos de nuestra creación artística.
El inmenso esfuerzo de Fanny Mikey ha contado con el apoyo, la solidaridad y el entusiasmo de la opinión pública porque ha significado uno de los mejores logros en el empeño de enriquecerla espiritualmente y resaltar sus valores, sus costumbres y su tradición.
Ivonne Nicholls
Pienso que dar es una observación para Fanny, pero el retribuir lo que nos da, no es precisamente la mejor calidad que tenemos quienes recibimos de ella.
Creo que tenemos y vamos a tener una gran deuda con Fanny. Y nuestro destino estará marcado por esta deuda que nunca alcanzaremos a pagar.
Pawel Nowicki
En 1986, inmersos en la magia del espacio escultórico del entro Cultural de la UNAM de la Ciudad de México, con Fanny nos propusimos crear el Festival de Teatro de Bogotá. Diez años han pasado desde aquel primer maravilloso encuentro.
Este ha sido un tiempo de privilegio en el que hemos edificado la hermosa casa que es el Festival.
En todos los momentos de realizaciones y de adversidades, he ido descubriendo a una Fanny que es igualmente disciplinada y rigurosa, apasionada e intensa, firme en la defensa de sus ideas y proyectos y propicia y creativa ante las ideas y los proyectos de los otros.
He comprobado que es tan grande su capacidad de amor y de bondad como la de su tristeza, es sin duda la mejor amiga de mis amigos y una cómplice excepcional. Posee una capacidad de trabajo inverosímil y es a la vez una soñadora inconmensurable. Si me pidieran definir a Fanny en pocas palabras diría que es una bella, extraña e incontenible fuerza de la naturaleza.
Ramiro Osorio
Para intentar definir a Fanny Mikey en unas pocas palabras como me lo pidieron para esta publicación sobre sus 50 años de vida artística, no encuentro otras que las que utilizan los costarricenses cuando se les pregunta cómo están o cómo les pareció un delicioso paseo o una buena comida: "Pura Vida!!", responden, "Pura Vida!!". Lección de vitalidad y empuje. Eso es Fanny, la niña, la amiga, la cómplice.
Alvaro Restrepo
...A mediados de los años cincuenta surge un importante movimiento teatral. La actividad promocional y organizativa de Fanny Mikey, aparte de su trabajo como actriz, fue muy importante para consolidar la existencia de dos de los grupos estables de mayor trayectoria en el país: el TEC de Cali, dirigido por Enrique Buenaventura, y el Teatro Popular de Bogotá, TPB.
...En los primeros 10 años de existencia, el Teatro Nacional ha desarrollado una importante labor; junto con la nueva sala de La Castellana, ha consolidado un amplio público para el teatro. Este desarrollo ha sido el piso firme para concretar la realización de los Festivales Iberoamericanos de Teatro de Bogotá, organizados por la Fundación Teatro Nacional, bajo la dirección de Fanny Mikey y Ramiro Osorio, convirtiendo a Santafé de Bogotá en una de las ciudades más cultas de América Latina y en un importante punto de referencia y encuentro del mejor teatro del mundo.
Carlos José Reyes
Extracto de "Un pertil histórico", del libro
"Teatro Nacional 10 años"
No sé cuáles son sus comidas favoritas, ni su signo zodiacal, ni su día de suerte; no sé a quién le reza en las noches ni conozco la historia de sus amores. Nada de eso me importa. Conozco y reconozco, porque lo he visto, la intensidad de su tiempo dedicada a un estreno, a un proyecto nuevo, a un (noveno) festival (es), a un personaje. He sido testigo de sus gritos y alguna mala palabra cuando las cosas no funcionan; pero si Fanny Mikey suelta una carcajada, llora o descompone su peinado y su vocabulario, es, hasta donde yo sé, por el teatro. Yo también le tengo que decir: Gracias.
Fabio Rubiano Orjuela
Fanny es rica en su imponente manera de ser obsesivamente positiva. Admirable por pedagoga, capaz de diálogo, de comprensión de la humanidad. Admirables la certeza y tenacidad con las que hace de la producción artística un sustrato constante de nuestras vidas, más allá de todo obstáculo, más allá de cualquier desdén. Admirable su carácter popular, unión de espontaneidad, de valentía, de gusto por las pulsiones primarias. Carácter que llevan impreso su concepción y su compromiso con un teatro sin categorías, que es teatro que trata sobre la vida.
"Aunque no puedas hacer tu vida como quieras, inténtalo cuanto puedas" dijo el poeta.
Como no soy esencialmente positiva, considero una fortuna cruzar en la vida seres que saben impulsarnos a dar respuesta a nuestros deseos, Fanny es uno de ellos. Gracias Fanny.
Clarisa Ruiz
Hace años se acallaron los lamentos de varias generaciones de bogotanos por la demolición de su viejo Teatro Municipal de la carrera octava.
Nuestra actividad teatral había perdido la risa, había perdido el color de las épocas de cupletistas y comedias frívolas, mezcladas con el costumbrismo de Osorio y Campitos y los discursos de Gaitan. Se clamaba por otro Municipal, cuando vino una multiplicación de grupos experimentales y profesionales que obligó a la apertura de diversas salas.
Fanny Mikey dio el puntillazo a esa nostalgia al abrir el Teatro Nacional en el norte, donde estaban refugiados los evocadores del Municipal. Fue parte de la ofensiva que devolvió la risa, el drama, el teatro en sus diversas expresiones, a un público que crece y crece para llenar las salas impulsadas por Fanny y muchas otras.
A falta del Municipal, Bogotá entró en la línea de las grandes ciudades teatreras.
¡Gracias, Fanny!
José Salgar
Fanny Mikey ha contribuido a llenar de sueños la vida de muchos colombianos, le ha dado alegría a otra gran cantidad, y nos ha demostrado a todos el camino para lograr que la cultura sea una empresa exitosa.
El desarrollo de un pueblo no se mide tanto por las cifras económicas, como por su capacidad para generar cultura y precisamente por todo lo que ha hecho en Colombia, durante estos 50 años, Fanny Mikey merece todo nuestro agradecimiento y admiración.
Noemi Sanin de Rubio
...El Chile (que se llamó durante algún tiempo Diana; que muchas veces intentó ser de estreno pero siempre regresó a su sabrosa condición de programa doble; que tenía porteros a los que todos conocíamos por sus nombres y nos dejaban colar entre semana) era un teatro, pero era mucho más que un teatro. Era el espíritu del barrio, el foco de encuentro y de cultura, la ocasión de los primeros amores de vespertina, el club donde por menos de dos pesos se consolidaban amistades y se pasaban ratos agradables.
Los nuevos tiempos -la televisión, la inflación, la dispersión urbana, la vida complicada, el arsenal nuclear, el auge del radicalismo islámico, la Guerra Fría, qué se yo- acabaron con los cines de barrio. Y aunque el Chile se resistió a morir, terminó un día convertido en lánguida sede de una emisora.
Hace diez años el Teatro Nacional le ofreció al Chile la posibilidad de una honrosa reencarnación antes de que cayera demolido para convertirse en edificio de mediopelo. Una oportunidad salvadora. Desde aquella noche del 5 de diciembre de 1981 la vieja y querida casa volvió a ser foco de reunión de amigos y difusión de algo que, si no es cultura, se Ie parece mucho. Otros son los espectáculos que suben a su escenario y otros los públicos que llenan la platea. Pero yo juraría que, en el momento mismo en que empiezan a apagarse las luces para dar paso al show, he visto escabullirse en el ambiente recogedor de la sala los fantasmas de Cary Grant y Rita Hayworth, de Coronel Wilde y Marina Vlady. Y me he sentido otra vez en casa.
Un decenio después de su inauguración, lo mejor que se puede decir del Teatro Nacional es que ha sido fiel al Chile.
Daniel Samper
...No conocíamos a Fanny, no sabíamos que ella era capaz de hacer milagros.
Germán Samper
La posibilidad de cultivar y expresar la propia sensibilidad a través de la creación artística es un componente tan esencial para la realización personal como otros que pueden denominarse prácticos. En el plano social, la búsqueda de esta armonía debe corresponder a una estrecha relación entre el país productor de bienes materiales y el país creador de bienes artísticos. Cuando conocí a Fanny Mikey me di cuenta de que ella era uno de esos raros seres con la capacidad de sintetizar los intereses prácticos y espirituales de una sociedad y, con orgullo y motivos de satisfacción, he participado de la labor de la Fundación Teatro Nacional que la ha secundado en estos compromisos. Al cumplirse diez años de actividades del Teatro Nacional considero que hechos muy concretos nos invitan a celebrarlos, a desear que su futuro siga los pasos de su presente y a felicitarnos por tener a Fanny Mikey que ha querido ser colombiana con creces.
Luis Guillermo Soto
A pesar de que no comparto la idea estética del Teatro Nacional, admiro tanto a Fanny que eso vale por dos. Trabajamos juntos en el TPB, hemos compartido horas de creación, de dificultad y de amor. Hay personas que uno conoce en la vida y otras que se vuelven parte de la vida; Fanny es parte fundamental de mi vida, en los recuerdos, en la nostalgia y en el futuro de l teatro en Colombia.
Jorge Alí Triana
Gracias por considerarme entre tus amigos, de lo cual me siento orgulloso. No podía dejar pasar esta
importante fecha sin agradecerte todo lo que has hecho por el teatro colombiano, especialmente por contribuir al fortalecimiento del teatro callejero en nuestro país, a través del Festival Iberoamericano y otros certámenes.
El Teatro Nacional hace parte vital de la historia de nuestro teatro Proyectos como el tuyo, que con tesón y esfuerzo han salido adelante, son dignos de admiración y respeto.
Quizá solamente quienes hemos estado cerca de tus sueños podamos comprender que el teatro se hace con acciones verdaderas, valientes. Es admirable ver tu optimismo y verraquera, lo cual es ejemplo de que hay que trabajar por una sociedad mejor y qué mejor que sembrar esas semillas de alegría, con un halo de esperanzan tan necesario en un país como el nuestro que tanto lo reclama.
Para tí y todos los que te han acompañado en este difícil camino, proyectando siempre la vida y los sueños, un abrazo eterno y lleno de amor.
Caminante son tus huellas el camino y nada mas, caminante no hay camino, se hace camino al andar".A .Machado.
Tu siempre amigo,
Jorge Luis Vargas Echeverry
Fanny era incandescente, una suerte de volcán en erupción permanente, un monstruo único y maravilloso capaz de crear con su energía verdaderos milagros, como el Festival Iberoamericano de Teatro, y ponerlos a funcionar para alegría de todos. Era una mujer que ardía con todo su ser, y se entregaba entera a la aventura de vivir, de actuar, de trabajar, de amar, de gozar. Hasta cuando descansaba parecía querer devorarse el universo. Su pelo rojo era la encarnación de una llama al viento. Que siga ardiendo en nuestros corazones agradecidos.
Alberto Quiroga
Fanny Mikey, la reina del teatro y de los festivales, parecía una fuerza pelirroja de la naturaleza. La sutileza y la suavidad no eran lo suyo: nunca la oí utilizar un eufemismo, ni hacer una venia como no fuera para agradecer un aplauso. Le gustaban las pasiones fuertes, como quien gusta beber un aquavit de mucho octanaje, y le gustaba la gente decidida. Era testaruda, por gusto y porque debía confrontar a una sociedad timorata y melindrosa y eso suele requerir persistencia y determinación. Sus inmensas realizaciones le dieron tela de sobra para cubrir sus errores, no por ello insignificantes. No conoció la timidez ni en el diccionario. Muy por el contrario, perseguía hasta el final sus intuiciones más locas con una extroversión a prueba de balas. A cambio de miedo, tenía un instinto épico que le permitía desconocer las escalas en las que se inscribe la pequeñez. Era lo contrario de solemne y tenía un contagioso sentido del humor. Así, su vida fue un formidable creciendo, que lamentablemente se acabó en forma abrupta el 16 de agosto de 2008.
Andrés Hoyos
De todos los caminos que recorrió durante su sorprendente existencia, el más querido y el que mayores alegrías le deparó a Fanny fue la actuación. Desde sus primeros pasos por los escenarios de su Buenos Aires natal y querido, las tablas se convirtieron en su razón de vida. Fueron innumerables los personajes que representó y con los que nos hizo vibrar. Con su alegría desbordante, ojos de color cambiante, mirada cálida, pícara y profunda, su melena de fuego, su voz inconfundible y sus manos de terciopelo extendidas hasta más allá de lo verosímil abrazó los escenarios de medio mundo. Hubiera llegado al mundo entero si su vitalidad desmesurada no la hubiera llevado por otros caminos. Ella, para quien el mundo era una pequeña obra de teatro donde lo imposible se hacía realidad, fue la actriz y la directora incuestionable de su gran obra: Fanny Mikey.
Manuel José Álvarez



